Gestión pública y recursos humanos en salud

Fortalecer capacidades no es dictar cursos

Qué hace la Dirección de Fortalecimiento de Capacidades del Personal de la Salud del MINSA, y qué se movió entre abril y setiembre de 2026: una directiva nueva para el internado, el PLANDES, dieciocho propuestas normativas y un presupuesto que todavía no alcanza.

Por Dr. Alberto Gonzales Guzmán · 3 de octubre de 2026
Presentación de la Directiva Administrativa N.º 396-MINSA/DIGEP-2026 sobre el internado en ciencias de la salud, en el auditorio del Ministerio de Salud
Presentación de la Directiva Administrativa N.º 396-MINSA/DIGEP-2026, aprobada por R.M. N.º 805-2026/MINSA
DIFOR · DIGEP · MINSA · Internado · PLANDES · Docencia en servicio

Hay una frase que repito en clase y que, cuando uno llega al Estado, deja de ser una frase: ningún sistema de salud es mejor que la gente que lo sostiene. Se puede comprar equipamiento, construir establecimientos y rediseñar procesos; nada de eso funciona si quien atiende no tiene las competencias que el servicio necesita. Formar a ese personal —y ordenar cómo se forma— es una política pública, no un trámite administrativo.

De eso se ocupa la Dirección de Fortalecimiento de Capacidades del Personal de la Salud, la DIFOR, una unidad orgánica de la Dirección General de Personal de la Salud (DIGEP) del Ministerio de Salud. Entre abril y setiembre de 2026 me tocó conducirla. Escribo esto porque buena parte de lo que hace esa dirección es invisible incluso dentro del sector, y porque un periodo de gestión vale sobre todo por lo que deja instalado.

Qué hace exactamente una dirección de fortalecimiento de capacidades

La DIFOR no dicta cursos. Esa es la primera confusión que conviene deshacer. Su competencia, según el Reglamento de Organización y Funciones, es el desarrollo de capacidades del personal de la salud en dos planos: la formación profesional —lo que ocurre en las universidades e institutos antes de que alguien ejerza— y la formación laboral —lo que ocurre después, dentro del servicio—. Su trabajo se resume en cuatro verbos.

  • RegularFormular políticas, normas, lineamientos, estándares y metodologías en materia de fortalecimiento de capacidades y gestión del rendimiento del personal de la salud.
  • PlanificarConducir el Plan Nacional de Formación Profesional y Formación Laboral del Personal de la Salud —el PLANDES— en función de las brechas de desempeño del sistema.
  • ArticularSostener la relación docencia-servicio: universidades, institutos, colegios profesionales, SUNEDU, MINEDU, hospitales y regiones, en los comités donde se acuerda cómo se forma al personal.
  • AcompañarBrindar asistencia técnica a las DIRESA, GERESA y DIRIS del país, y vigilar que las normas se cumplan donde realmente ocurre la formación: en el establecimiento de salud.

Dicho de otro modo: la DIFOR es la instancia donde el Estado decide qué competencias necesita el sistema y bajo qué reglas se forman. Si eso no está ordenado, cada universidad, cada hospital y cada región improvisan por su cuenta. Y quien paga la improvisación es el paciente, varios años después.

El internado: la norma que reordena el último año

El producto más visible del periodo fue la Directiva Administrativa N.º 396-MINSA/DIGEP-2026, que regula el desarrollo de actividades del internado en ciencias de la salud, aprobada por Resolución Ministerial N.º 805-2026/MINSA el 11 de setiembre de 2026. El internado es el último año de la carrera y el primero de la vida profesional: el momento en que un estudiante empieza a tomar decisiones sobre personas reales.

Exposición de las condiciones formativas, la tutoría de uno a cinco y los casos especiales de la Directiva 396, en el Ministerio de Salud
Socialización de la directiva: condiciones formativas, tutoría de 1 a 5 y reglas de cumplimiento inmediato

La directiva pone reglas donde antes había costumbre: un tutor por cada cinco internos, con perfil profesional en la carrera y en la rotación; doble vínculo del tutor con la sede docente y con la universidad; obligación de las universidades de capacitar y acompañar a sus tutores; cero doble percepción; plazos perentorios y documentación con carácter de declaración jurada. Nada de eso es burocracia: es la diferencia entre un interno supervisado y un interno solo.

Detrás de la norma hay una aritmética que conviene mirar de frente. El internado se financia con una entrega económica que el Estado paga a cada interno, y la cobertura no da para todos los que el sistema necesita.

El internado 2027, en números

S/ 22 635 000
Presupuesto asignado para el proceso 2027, que cubre 4527 entregas económicas para internos.
S/ 8 910 000
Demanda adicional solicitada para cubrir 1782 internos más proyectados. La solicitud fue denegada.
1 a 5
Ratio máximo de tutoría presencial en sede, exigible desde el proceso 2027.

La proyección no baja: sube. Por eso la demanda adicional no es un pedido administrativo, es la condición para que el crecimiento de la oferta formativa no termine financiado por el bolsillo de los propios estudiantes. Quedó planteada, sustentada y documentada.

En paralelo quedó en desarrollo el aplicativo web del internado, dentro del Registro Nacional de Articulación Docencia-Servicio, con la información ya remitida a la Oficina General de Tecnologías de la Información para ponerlo en producción. Es la columna vertebral del proceso 2027: mientras el acceso al internado se gestione con correos y hojas de cálculo, la trazabilidad depende de la buena voluntad de quien administra el archivo.

El PLANDES: planificar la formación, no reaccionar a ella

El Plan Nacional de Formación Profesional y Formación Laboral del Personal de la Salud 2023-2026, aprobado por R.M. N.º 513-2023/MINSA, es el instrumento que conecta las necesidades sanitarias de la población con las competencias que se desarrollan en el personal. Durante el periodo se completó el monitoreo del PLANDES al 100% de DIRESA, GERESA y DIRIS, y se inició la construcción del PLANDES 2027-2030 con sus matrices y su hoja de ruta, además de la conformación del comité para un foro nacional y descentralizado de gestión estratégica de la formación en salud.

Quedó también en elaboración un mapa de calor de la implementación regional del PLANDES, pensado para publicarse en la plataforma de la DIGEP junto con los planes de desarrollo de personas. La idea es simple y a la vez incómoda para el sector: que cada región pueda ver, y que cualquiera pueda ver, cómo avanza cada una. La transparencia de un indicador suele mover más que un oficio.

Un plan de formación no sirve para registrar lo que ya se hizo. Sirve para decidir, con tiempo, qué competencias va a necesitar el país dentro de cinco años.

Articular: la parte que no se ve

Ilustración del fortalecimiento de capacidades en el MINSA: personal de salud de distintas regiones del Perú rodeado de los íconos de formación, docencia, gestión y trabajo en equipo
Formación, docencia, gestión y equipo: las cuatro caras del fortalecimiento de capacidades

Buena parte del trabajo de la DIFOR ocurre en mesas donde no hay titulares. La dirección ejerce la secretaría técnica de la Comisión Multisectorial de seguimiento a la formación de calidad de los profesionales y técnicos de la salud (D.S. N.º 016-2022-SA), cuyas sesiones se reabrieron en febrero de 2026 y que opera con tres grupos de trabajo: participación de los usuarios en actividades de docencia, formación universitaria y formación técnica. El primero ya entregó su informe.

A eso se suma la presidencia alterna del Comité Nacional de Pregrado en Salud (CONAPRES), la participación en los consejos y comités de residentado de enfermería, odontología y químico-farmacéutico —el examen de residentado en enfermería se desarrolló sin incidentes—, y la representación institucional en doce comisiones y grupos de trabajo sectoriales, desde resistencia antimicrobiana hasta cambio climático y prevención del cáncer. En julio de 2026, por R.M. N.º 645-2026/MINSA, se conformó además el grupo de trabajo sectorial para regular la gestión del desarrollo de capacidades en salud, con la DIFOR como secretaría técnica.

Dieciocho propuestas normativas en la cola

La parte menos vistosa, y probablemente la más duradera, es la cartera normativa. Al cierre del periodo quedaron dieciocho propuestas elaboradas, en distintos tramos del circuito de aprobación: validación de expertos, validación de campo, opinión de los órganos del MINSA, opinión de la Oficina General de Asesoría Jurídica e informe técnico para oficialización.

Lo que está listo o casi listo

  • Cuatro reglamentos de residentado —enfermería, obstetricia, odontológico y químico-farmacéutico— con todo el circuito cumplido e informe técnico para oficialización.
  • Gestión de la capacitación en salud, pasantías para la formación laboral y calificación de sede de capacitación: propuestas culminadas, validadas y con informe técnico.
  • Determinación del número de campos de formación para el internado en sedes docentes, vía CONAPRES.
  • Estándar de formación laboral para el personal del primer nivel de atención: metodología elaborada, pendiente de aprobación.
  • Guía de asistencia técnica integral y guía metodológica de gestión del cambio en el marco de la educación permanente en salud.

Una norma que se queda en la cola no es una norma: es un documento. Por eso la recomendación que dejé por escrito fue dar celeridad a estas aprobaciones articulando con los órganos del MINSA que opinan sobre cada una. El trabajo técnico ya está hecho.

Lo que dicen los indicadores, y lo que no dicen

Al corte de setiembre de 2026, la DIFOR reportó el 100% de cumplimiento de las actividades programadas en el Plan Operativo Institucional. En el Plan Estratégico Institucional, los convenios de cooperación docente-asistencial alcanzaron un 80% de avance: veinticinco regiones y cuatro DIRIS de un total de sesenta instancias los tienen suscritos conforme a la normativa vigente. La asistencia técnica a las DIRESA, GERESA y DIRIS del país cerró en 100%.

Lo que esos porcentajes no dicen es con qué se lograron: un equipo de diecinueve personas para una competencia de alcance nacional, con presupuesto que obliga a hacer virtual casi toda la asistencia técnica y con una concentración de tareas que termina recayendo en pocas personas. Lo dejé consignado como factor interno, porque el riesgo es real: una dirección pequeña puede sostener un año excepcional, pero no una política de Estado sostenida en el tiempo.

La diferencia entre un buen periodo de gestión y una política pública es si lo que se construyó sigue funcionando cuando cambia quien firma.

Lo que queda andando

Un balance honesto incluye lo que no se cerró. Quedó en marcha el financiamiento pendiente para los 1782 internos proyectados; la puesta en producción del aplicativo del internado y el inicio del proceso de acceso 2027; el cierre del PLANDES 2023-2026 y la construcción participativa del 2027-2030; la propuesta de un plan estratégico para cerrar brechas en la gestión del talento humano en salud; la publicación del mapa de calor regional; y el seguimiento de las dieciocho propuestas normativas hasta su aprobación e implementación.

Sostengo una convicción que ordena todo lo anterior: fortalecer capacidades no es ofrecer cursos, sino construir las condiciones para que el personal de la salud —el del hospital de Lima y el del puesto rural de altura— aprenda lo que su población necesita que sepa. Esa es, en el fondo, la pregunta que una dirección como la DIFOR debe poder responder en cualquier momento: ¿lo que estamos formando se parece a lo que el país necesita?

Normas citadas

Decreto Supremo N.º 008-2017-SA, Reglamento de Organización y Funciones del Ministerio de Salud, y su modificatoria D.S. N.º 011-2017-SA.

Resolución Ministerial N.º 513-2023/MINSA, Plan Nacional de Formación Profesional y Formación Laboral del Personal de la Salud (PLANDES) 2023-2026.

Resolución Ministerial N.º 805-2026/MINSA, que aprueba la Directiva Administrativa N.º 396-MINSA/DIGEP-2026 para el desarrollo de actividades del internado en ciencias de la salud.

Resolución Ministerial N.º 645-2026/MINSA, Grupo de Trabajo Sectorial para la regulación de la gestión del desarrollo de capacidades en salud.

Decreto Supremo N.º 016-2022-SA, Comisión Multisectorial de seguimiento a la formación de calidad de los profesionales y técnicos de la salud.

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