He dirigido un hospital altamente especializado con más de dos mil trabajadores y un presupuesto anual cercano a los cien millones de soles, además de redes de servicios y una clínica privada. Desde ahí, propongo cambiar la pregunta.
No preguntarnos solamente «¿tenemos un Comité de IAAS?», sino «¿qué tan preparado está nuestro hospital para gestionar el riesgo IAAS-RAM?». La primera pregunta se responde con un documento. La segunda, solo con evidencia de lo que la institución es capaz de hacer.
- IAAS
- Infecciones asociadas a la atención de salud. Las que el paciente adquiere dentro del sistema que debía cuidarlo.
- RAM
- Resistencia antimicrobiana. La pérdida progresiva de eficacia de los antibióticos frente a los microorganismos que deberían controlar.
De controlar infecciones a gestionar riesgos
Un hospital debería desarrollar, como mínimo, seis capacidades. No seis comités ni seis manuales: seis cosas que la institución sepa hacer.
La Organización Panamericana de la Salud plantea precisamente eso: que los establecimientos puedan detectar y notificar brotes, monitorear tendencias y generar información oportuna para la toma de decisiones. Nótese el verbo que se repite. No dice tener; dice poder.
Las herramientas, en cuatro momentos
No se trata de implementar veinte instrumentos. Se trata de usar los correctos en cada momento del ciclo.
Anticipar
- Matriz de riesgo 5×5
- AMFE / FMEA
- Bow-Tie
- Mapa de procesos
- Identificación de puntos críticos
Detectar
- Vigilancia activa de IAAS
- Vigilancia de RAM
- Antibiograma acumulado
- WHONET
- Gráficos de control
- Alertas epidemiológicas
- Tablero IAAS-RAM
Responder
- Equipo de respuesta rápida
- Investigación epidemiológica
- Aislamiento y cohortización
- Capacidad microbiológica
- Plan de contingencia
- Gestión de EPP
Aprender
- Análisis de causa raíz
- Auditoría
- Cinco porqués
- Kaizen
- Rediseño de procesos
- Seguimiento de acciones correctivas
Una propuesta práctica: cinco niveles de madurez
Podemos medir la madurez institucional frente al riesgo IAAS-RAM en cinco niveles. Sirve para lo que sirven las escalas honestas: para ubicarse sin autoengaño y para saber cuál es el siguiente paso, no el ideal lejano.
El punto crítico: conectar la información
Imaginemos una semana cualquiera. Microbiología detecta un aumento de resistencia. Farmacia observa mayor consumo de determinados antibióticos. La unidad de cuidados intensivos incrementa el uso de dispositivos invasivos. Epidemiología identifica una tendencia creciente de IAAS.
Cada dato, por separado, parece manejable. Cada jefe de área lo resuelve en su reunión. Pero juntos pueden estar anunciando un problema que nadie está viendo, porque nadie los está mirando en la misma pantalla.
Por eso propongo un tablero IAAS-RAM que integre en un solo lugar las infecciones, la microbiología, la resistencia, el consumo de antimicrobianos, los dispositivos, las camas, los servicios y los brotes. La dirección debe poder responder rápido a tres preguntas: dónde está aumentando el riesgo, por qué, y qué capacidad tenemos para responder.
Y aquí entra la gestión de procesos
Mi formación como Black Belt en Lean Six Sigma me ha llevado a mirar las IAAS también como problemas de proceso. Un dispositivo invasivo, por ejemplo, no es un objeto: es una cadena.
Cada etapa puede convertirse en un punto de control. Por eso instrumentos como SIPOC, AMFE, las listas de verificación, el Poka-Yoke, la auditoría, el control estadístico de procesos y el Kaizen pueden complementar el trabajo tradicional de los programas de prevención y control de infecciones, en lugar de competir con él.
Diez preguntas que un hospital debería hacerse antes del brote
Para responder en dirección, no en el comité
- ¿Cuáles son nuestros principales riesgos IAAS-RAM?
- ¿Dónde están concentrados?
- ¿Tenemos alertas tempranas?
- ¿Cuánto tardamos en intervenir?
- ¿Tenemos capacidad microbiológica suficiente?
- ¿Conocemos nuestros patrones de resistencia?
- ¿Gestionamos adecuadamente los antimicrobianos?
- ¿Tenemos capacidad de aislamiento?
- ¿Tenemos un equipo preparado para responder?
- ¿Hemos simulado alguna vez un brote?
Si varias respuestas son «no sabemos», probablemente no estamos ante un problema exclusivamente de infecciones. Estamos ante una brecha de gestión del riesgo institucional, que es una cosa distinta y se corrige en otro lugar.
Del protocolo a la capacidad
Un hospital preparado no es aquel que tiene más documentos. Es aquel que puede anticipar, detectar, decidir, responder y aprender.
Porque gestionar el riesgo no significa eliminar toda posibilidad de que ocurra un evento. Significa que, cuando ocurra —y va a ocurrir—, la organización tenga la capacidad de detectarlo temprano, contenerlo rápido y aprender de él.
Eso también es calidad. Eso también es seguridad del paciente. Y, sobre todo, eso es gestión.
Fuentes que sustentan el enfoque.
- La hoja de ruta de la OPS/OMS para las IAAS establece gobernanza, programas locales, vigilancia activa, detección de brotes, monitoreo de tendencias y generación de información para la toma de decisiones.
- La OMS considera los componentes centrales de prevención y control de infecciones como la base para fortalecer programas eficaces en los establecimientos y enfrentar la RAM.
- El Global Report on Infection Prevention and Control (OMS, 2024) documenta el impacto de las IAAS y la RAM sobre los pacientes y los sistemas de salud, y la importancia de fortalecer estos programas a nivel de establecimiento.
- La OMS incluye la vigilancia, la microbiología, la RAM, la prevención de infecciones asociadas a dispositivos, la gestión de brotes y la seguridad del paciente entre las competencias centrales de estos programas.
Nota. La propuesta de las seis capacidades, la escala de cinco niveles de madurez y el tablero integrado son elaboración propia, construida sobre esos marcos y sobre mi experiencia de gestión hospitalaria. Escrito a título personal.